Todo lo que debes saber para mejorar tu técnica de escalada

Todo lo que debes saber para mejorar tu técnica de escalada

Seguro que has oído mil veces que la técnica de escalada tiene que ver con los pies. Sin embargo, cuando un compañero te dice esto, con la mejor intención, no suele acompañarlo de una explicación detallada sobre cómo y por qué los pies son importantes. Pongamos remedio a eso ahora mismo.

¿Por qué los pies son lo más importante en la técnica de escalada?

El juego de pies suele ser la última habilidad que se aborda en la enseñanza de la técnica de escalada. Casi siempre se hace hincapié en la fuerza de la parte superior del cuerpo, pero aprender a colocar los pies de manera adecuada reduce la tensión en los antebrazos y coloca el cuerpo en una posición óptima para alcanzar de manera eficiente el siguiente par de agarraderas. Además, los músculos de las piernas son más grandes y tienen más resistencia que los brazos, por lo que cuanta más propulsión puedas obtener de ellos, mejor.

Cuándo entrenar la técnica de escalada y los pies

Hazlo en búlder cerca del suelo, para que puedas concentrarte en el movimiento en lugar de preocuparte por las caídas. Reserva algo de tiempo para practicar dos o tres veces por semana. Los ejercicios de técnica de escalada con los pies pueden formar parte de una rutina de calentamiento de entre 20 y 30 minutos.  Y ten en cuenta que la memoria muscular (dar cera, pulir cera) no funciona hasta que los movimientos te salen de manera natural y fluida. No esperes magia, confía en la repetición.

Algunos consejos prácticos sobre técnica de escalada

Mantén los pies bajos y muévelos con frecuencia

La mayoría de las rutas de los rocódromos fomentan grandes movimientos entre los puntos de apoyo. Y si bien los pasos largos te ayudarán en el búlder, estas técnicas tienen mucho menos valor en la roca real. Cuando practiques, trabaja para hacer colocaciones cortas y frecuentes de los pies. Más concretamente, intenta hacer tres colocaciones de pies por cada movimiento de la mano. No pasa nada si tienes que añadir pasos intermedios que no formen parte de la ruta designada. Escalar de esta manera te entrenará para mantener tu cuerpo cerca de la pared y tu peso en los pies.

Concéntrate en los pies y el cuerpo, no en las manos

Es fácil obsesionarse con las secuencias de las manos y simplemente poner los pies en las presas más grandes. El gimnasio ofrece un lugar excelente para experimentar cómo el uso de diferentes puntos de apoyo afectará drásticamente a la posición del cuerpo, lo que a su vez, afecta el uso de agarraderas. No te cortes y haz tantas pruebas como necesites.

Practica el descenso

Muchas personas desarrollan una visión de túnel y se enfocan solo en lo que está directamente encima de ellos y al alcance de sus manos. Cuando nos atascamos en este patrón, las caderas, piernas y pies son fáciles de olvidar. Practica el descenso y deja que tus pies lideren el camino a medida que mueves tu cuerpo y calculas los pesos y los apoyos.

Y, por supuesto, habla con nosotros si necesitas un curso de escalada. ¡Te ayudamos a perfeccionar tu técnica!

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